De rodillas

by Versión original por Kevin Miller

La vida  de Jim Leininger, fundador y presidente emérito de Kinetic Concepts, Inc. (KCI) (Conceptos cinéticos, S.A.)
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Jim LeiningerEn 1979, tres años después de fundar la empresa Kinetic Concepts, Inc., o “KCI”, el Dr. Jim Leininger enfrentaba lo peor que le podría pasar a un empresario: La bancarrota.

Desde el principio
Jim era un médico que trabajaba en la sala de emergencias. Decidió fundar una empresa basándose en un invento inspirado por su propio trabajo llamado la cama “Roto Rest” que era una cama de cuidados críticos que giraba de un lado al otro para prevenir que los líquidos se acumularan en los pulmones de sus pacientes. Jim sabía que esta terapia era imprescindible para prevenir  complicaciones en pacientes inmóviles con enfermedades graves mientras se recuperaban de algún trauma o cirugía.  Por eso, Jim junto con unos pocos empleados comenzaron a promocionar la cama “Roto Rest” desde la “oficina central” de KCL, que era nada más que un pequeño cuarto de un departamento.

Antes de comenzar su propio negocio Jim era un médico exitoso quien ganaba un buen salario. Sin embargo, la creación de la empresa KCL había agotado todos los recursos de Jim hasta tener que declarar la bancarrota personal y de la empresa.

¿Cuáles son mis opciones?
Mientras Jim consideraba sus opciones un amigo le sugirió que hablara con su esposa Cecilia. Este amigo sabía que la mayoría de los divorcios se producen a raíz de problemas económicos. Jim obedeció el consejo de su amigo y se sentó a conversar con Cecilia para contarle de los problemas de la empresa. Le explicó que había la posibilidad que tuvieran que vender su casa.  Al final, vaciló al preguntarle, “¿Qué opina al respeto?”

La respuesta de su esposa sorprendió y conmovió al joven doctor. Le dijo, “Con tal que me ames no me importa vivir en una carpa. Estaría feliz aún ahí.”

Jim cuenta que, “Definitivamente fueron los días más felices de mi matrimonio.”  Sin embargo, la decisión que tenía que tomar requeriría de mucha fe. Se dio cuenta que no le quedaba ninguna otra alternativa.  Jim se arrodilló y le pidió ayuda a Dios.

Cegado a la Verdad
Aunque Jim había crecido en un hogar cristiano se había alejado poco a poco de la iglesia hasta tal punto que Jim ya no se consideraba cristiano, sino que profesaba ser agnóstico. Nunca había podido negar a Dios por completo pero creía que no había manera alguna de conocer la existencia de Dios con certeza. Al arrodillarse a orar Dios comenzó a mostrarle a Jim que su orgullo intelectual le había cegado a la verdad. Explica que, “Me doy cuenta ahora de la paciencia que Dios tuvo conmigo y el amor que siempre me había demostrado. Tan pronto le pedí que me ayudara el creador del universo comenzó a revelarse ante mí, siendo yo tan pequeño e insignificante. ¡Cuánto me ama Dios!”

Poco tiempo después dos personas se acercaron a Jim y le dijeron que querían invertir grandes sumas de dinero en su negocio. Esta inversión salvó a KCL y a Jim quien estaba al borde de la bancarrota. La inversión creó un incremento repentino y dramático de ventas.  Durante las dos décadas siguientes creció hasta ser lo que es hoy en día – una corporación mundial de dos mil 500 empleados y con una línea completa de productos médicos.

La tercera parte de la compañía sigue siendo de Jim, quien es presidente emérito de la junta directiva. Aparte de su éxito con esta empresa Jim también es fundador o co-fundador de más de cincuenta otras empresas y organizaciones.

La fidelidad de Dios
Hoy, Jim aún se maravilla de la fidelidad de Dios durante esos momentos oscuros. Jim dice que, “Muchas personas me dicen: Lo mismo me sucedió a mí, y aunque oré me fui a la bancarrota.”    No tengo una explicación para esto pero lo que sí sé es que si clamamos a Dios con sinceridad y con todo nuestro corazón, Él nos responderá. Y le aseguro que fui a Dios con total sinceridad. Me derramé por completo delante de Él y al final no quedó nada del antiguo Jim.”

¿Has llegado a tu límite? ¿Se te han agotado las fuerzas y los recursos? ¿Estás dispuesto a pedirle a Dios que te ayude? Si no conoces al Señor Jesús te animamos a que hagas la siguiente oración con nosotros:

Señor Jesús, quiero conocerte personalmente. Gracias por morir en la Cruz por mis pecados. Abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados y por darme la vida eterna. Toma el control de mi vida. Hazme la persona que tú quieres que sea. Amen.

Al hacer esta oración has tomado el primer paso para tener una relación personal con el Señor Jesús. Deseamos orar por ti y mandarte más información acerca del Señor Jesús por correo electrónico. Por favor, rellena el siguiente formulario:

 

si

Para hacer un comentario acerca de esta historia,
haz clic aquí

~~~~~~~~~~~~~

    Haga clic para leer más historias de la serie Secretos del éxito.

    Haga clic para encontrar más recursos.

 

Ir al principio de la página
Enviar a un amigo