Un banquero que no amaba el dinero
by Versión original por Kevin MillerLa vida de Paul Lindholm, dueño de Security State Bank (Banco de Seguros Estatales), entre otros
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Para la mayoría de las personas la imagen mental que tienen de un banquero en es semejante al grupo de ancianos y amigotes de la película “Mary Poppins” quienes instaban al joven Michael Bank a invertir sus centavos en vez de gastarlos. Afortunadamente, Paul Lindholm de Fergus Falls, Minnesota, no se parece a nada a este estereotipo. Probablemente, esto es debido a que sabe que hay mucho más en la vida que simplemente el dinero.
La búsqueda del plan de Dios
La carrera de Paul comenzó lo más lejos posible del mundo bancario. Empezó en la granja rural de su padre en el estado de Minnesota. Pero mientras más tiempo pasaba Paul en la granja más sentía que su destino estaba en otra parte. Siempre le había gustado el lado comercial de la industria agrícola y por eso decidió obtener su título en el mercadeo. Tenía agallas de ir a la universidad ya que ya estaba casado y tenía hijos, pero Paul y su esposa Ruth tenía confianza que estaban siguiendo el plan de Dios para sus vidas.
Como resultado del trabajo duro aprendido en la granja Paul terminó sus estudios de cuatro años en sólo dos, y hasta se graduó con honores. Después de su graduación Paul recibió ofertas de trabajo por varias compañías pero Paul no quería vivir en la ciudad, así que tomó un trabajo en un pequeño banco en un pueblo de menos de dos mil personas. Comenzó como cajero y en dos años fue contratado para administrar otro banco pequeño.
Paul trabajó en ese banco por 17 años. Durante este tiempo desarrolló una relación tan cercana con el dueño del banco que el hombre anciano le prometió que podría comprar el banco después que falleciera. Sin embargo, a pesar de esta promesa no se mencionó nada al respeto cuando se leyó el testamento del difunto.
Paul dice que, “Me sentí traicionado. Este hombre era muy honesto en todas las otras cosas que hacía. ¿Por qué no fue honesto conmigo en esto?”
Aprovechándose de la oportunidad
Aunque estaba decepcionado Paul inmediatamente aprovechó de la oportunidad de comprar otro pequeño banco – el Security State Bank. Y para el deleite de Paul su hijo también fue a trabajar con él. Después de 10 años Paul pagó todas las deudas que había acumulado para comprar el banco. Entonces se enteró de que un banco grande estaba a la venta y entonces decidió comprarla también. No mucho después también pudo pagar todo el préstamo de 3 millones de dólares que había tomado para comprar el banco. Ahora la mayoría de su familia trabajaba en el negocio bancario.
Paul atribuye su éxito a un acuerdo financiero que hizo con Dios muy temprano en su vida. Cuando era sólo un niño trabajaba en la granja de su padre sacando malezas para ganar un poco de dinero. En ese entonces Paul empezó a darle diez centavos a Dios por cada dólar ganado. A medida que sus ingresos incrementaron empezó a darle 20, 30, 40 y 50 por ciento o más de sus ingresos a los ministerios cristianos. Este era un ejemplo que siguió de su padre.
Paul dice que, “Siempre que mi padre ganaba más dinero, en vez de cambiar su estilo de vida para gastar más incrementaba más sus ofrendas.”
Esta actitud le ha ayudado a Paul entender que la verdad es que no es dueño de nada. Todo lo que tiene es un regalo de Dios. Reconoce este hecho a través de sus ofrendas a Dios. Y a pesar de esta práctica de dar ofrendas, a Paul nunca le ha faltado nada.
Paul explica que, “La vida es más que el dinero que uno tiene en el banco. Le ofrecemos ofrendas a Dios no porque tenemos que dar ofrendas solamente. Es porque nuestras vidas han cambiado. Tenemos una verdadera satisfacción en la vida cuando tenemos una buena relación con Dios y demostramos ser personas dignas de confianza, compasivas y comprensivas. Tenemos que estar dispuestos a ayudar a nuestro prójimo a prepararse para sus destinos eternales.”
¿Qué es lo más importante en tu vida? Deja que el Señor Jesús te ayude a establecer tus prioridades. Si no conoces al Señor Jesús te animamos a hacer la siguiente oración:
Señor Jesús, quiero conocerte personalmente. Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Yo abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Salvador y mi Señor. Gracias por perdonar mis pecados y darme vida eterna. Toma el control de mi vida. Haz de mí la persona que tú quieres que sea.
Esta oración es el primer paso para tener una relación personal con el Señor Jesús, quien te guiará y alentará en cada paso del camino. Nos gustaría orar por ti y enviarte información adicional por correo electrónico. Llena por favor el siguiente formulario:
Para hacer un comentario acerca de esta historia,
haz clic aquí
~~~~~~~~~~~~~
Haga clic para leer más historias de la serie Secretos del éxito.
Haga clic para encontrar más recursos.
Ir al principio de la página Enviar a un amigo




Descansar no en tu Propio Entendimiento
La Fe Trae Unidad a la Familia y éxito en los Negocios